Lugares memorables por nuestro intelectuales y criollos limeños.
Huariques: Ayer , Hoy y Siempre
Espacios donde quedaron hermosas memorias
Huariques: Ayer , Hoy y Siempre
Espacios donde quedaron hermosas memorias
Los huariques son lugares que sin mucha pompa pero con muy amable atención encandilaron a miles de feligreses que encontraron en ellos mucho más que un espacio para conversar.
Como muchas personas desconocen mientras otras sienten recuerdos gratos venir a la mente son lugares donde los filósofos, pensadores , periodistas y hasta estudiantes desde hace mas de cien años se suelen juntar para tener un momento agradable y conversar sobre sus temas de interés acompañado de un buen ambiente donde pueden no solo conversar sino también pasar un muy buen rato.
La Antigua Taberna Queirolo, paso de ser huarique y creció a restaurante y luego se convirtió en la taberna que funciona hasta la actualidad. Sus mesas han sido ocupadas por presidentes, pensadores, escritores y amantes de nuestra bebida de bandera.
El bar Queirolo, situado en la esquina de Quilca con Camaná en el Centro de Lima y que pertenece a otros dueños tiene de bodega, restaurante y chingana. Su propietario refiere que por este lugar pasaron grandes como Chabuca Granda, Augusto Polo Campos y José Escajadillo, y que hoy reciben a decenas de periodistas, bancarios y amigos de copas.
En estos lugares se pudieron apreciar jergas propias de estos criollos y muchas música alegra con la que se “jaraneaban” y pasaban buenos momentos.
Eloy Jauregui, muy destacado periodista opina que un huarique debe tener cinco características básicas: una buena barra, precios bajos, un mozo cómplice, un dueño complaciente y lo principal, tenía que ser secreto.
Como muchas personas desconocen mientras otras sienten recuerdos gratos venir a la mente son lugares donde los filósofos, pensadores , periodistas y hasta estudiantes desde hace mas de cien años se suelen juntar para tener un momento agradable y conversar sobre sus temas de interés acompañado de un buen ambiente donde pueden no solo conversar sino también pasar un muy buen rato.
La Antigua Taberna Queirolo, paso de ser huarique y creció a restaurante y luego se convirtió en la taberna que funciona hasta la actualidad. Sus mesas han sido ocupadas por presidentes, pensadores, escritores y amantes de nuestra bebida de bandera.
El bar Queirolo, situado en la esquina de Quilca con Camaná en el Centro de Lima y que pertenece a otros dueños tiene de bodega, restaurante y chingana. Su propietario refiere que por este lugar pasaron grandes como Chabuca Granda, Augusto Polo Campos y José Escajadillo, y que hoy reciben a decenas de periodistas, bancarios y amigos de copas.
En estos lugares se pudieron apreciar jergas propias de estos criollos y muchas música alegra con la que se “jaraneaban” y pasaban buenos momentos.
Eloy Jauregui, muy destacado periodista opina que un huarique debe tener cinco características básicas: una buena barra, precios bajos, un mozo cómplice, un dueño complaciente y lo principal, tenía que ser secreto.
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