viernes, 20 de noviembre de 2009

Ejercicio 27

Se descubrieron mas hechos y cómplices del caso Ariza
Se Hace Justicia
Se han revelado correos electrónicos donde hace evidente el fraude de Ariza



El diario "El Comercio" publicó hoy algunos de los correos electrónicos enviados al suboficial de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) Víctor Ariza Mendoza por su supuesto contacto en Chile, en los que éste le indicaba la información que debía conseguir.

Los envíos son dirigidos a "Óscar" y firmados por "Víctor". Al contrario de lo que han indicado las autoridades peruanas, en los correos, se solicitan datos específicos sobre la calidad de algunos armamentos peruanos.

Según "El Comercio", la información solicitada por el tal "Víctor" en los correos electrónicos es muy técnica y sólo podría ser de conocimiento de miembros o personas vinculadas a las Fuerzas Armadas.

El suboficial peruano Víctor Ariza, quien confesó haber espiado para Chile durante cinco años seguidos, habría actuado con cómplices de su misma institución, los mismos que son investigados por el Poder Judicial.

Se trata del técnico Víctor Buendía Rodríguez y los suboficiales Justo Ríos Aguilar y Omar Flores Arrazabal, según consta el acta de detención preliminar de Ariza presentada el domingo pasado.
Según el presidente Alan García se seguirá estudiando el caso, para llegar al fondo del asunto, pero es un hecho que Ariza ya no pertenecerá mas a las Fuerzas Armadas del país.
Los peruanos han manifestado su gran enojo hacia este individuo debido a que ha hecho una fuerte traición a la patria, pero sobretodo en estos momentos donde estamos en una inestabilidad total acerca de nuestras relaciones con Chiles debido a problemas territoriales; nada nuevo en nuestra relación con el país vecino.

viernes, 13 de noviembre de 2009

Ejercicio 26

Descubren a suboficial peruano traicionando la patria.
Espía traiciona a la Patría

Victor Ariza, fue capturado tras un seguimiento de su institucion.



En las tierras sureñas a nuestro país, se encontraba un suboficial FAP del Perú llamado Victor Ariza. El hombre simulaba hacer su trabajo a la perfección, pero de pronto al buscar ayuda en un “aliado” es que su mentira salió a luz y ya no pudo hacer nada mas para tapar este oculto secreto.
El descubrimiento que se hizo acerca de este espionaje puso a los integrantes de la FAP muy conmovidos, debido a que este era considerado un modelo a seguir debido a que era uno de los mejores agentes de inteligencia que tenían y su traición les ha cambiado la perspectiva de todo.
Llego el fin de los días libres de éste traicionero suboficial. Así mismo se informo que para lograr este gran hallazgo, se debió hacer una profunda investigación en la cual resulta siendo cierto que nuestro país sufría de un fuerte fraude. A su defensa el acusado informa que recibía extorsión por parte de dos oficiales de la FAP.

“El suboficial Victor Ariza, ha hecho fraude hacia la patria creando así una traición hacia nosotros, este hombre debe ser castigado de manera inmediata”, publico la policía encargada del caso en el Perú “Yo soy inocente yo no he hecho nada grave, tan solo les brindaba información de datos simples.”, dijo Ariza en su defensa.
En el año 2007, esos dos oficiales habían sido asignados para su vigilancia, pero ambos le contaron el plan que había por debajo y pidieron su tajada del asunto, haciendo así que este les de parte de la ganancia del pase de la información.

Ejercicio 19

Recordado personaje de la literatura peruana.
El Precursor de la Prensa Peruana.
Ricardo Palma, escritor peruano que marco historia a nivel mundial.





Palma, poeta, novelista y hombre de prensa, fundo en 1855 el lampo del nuevo periodismo. Otros autores como J.M Oviedo, o Gonzales Prada, lo tildan de disintas maneras, y es Mariategui quien finalmente termina con esta polémica diciendo que “Las tradiciones no pueden ser identificadas con una literatura de reverente y apologética exaltación de la Colonia y sus gustos”
Querido o crticado, Palma marco un hito en la literatura, el periodismo, y en el país debido a que también funda el contexto, el escenario escribal. Y no sólo eso este famoso personaje también funda la "crónica” y sostiene que quien sostienes que: “la crónica es la unión entre periodismo y ficción”.
Ricardo Palma dejó huella en el país, pero mas que en este lo dejo en su manera de escribir y dar nuevas formas de hacerlo. Es un recordado maestro de la escritura. Sus obras resultaron obras fundacionales en la escritura periodística latinoamericana.

martes, 10 de noviembre de 2009

Ejercicio 25






Le pasé la revista chilena “Análisis” y cumplí con la regla de cortesía alemana de darle la mano, decir mi apellido y preguntarle cómo estaba.
Kapuscinki, muy bien, gracias, ¿y usted?- contestó.
¿Ryszard Kapuscinski?- me puse muy nervioso, pero no todos los días se conoce a personas tan importantes como él.
Era un reconocido periodista a nivel mundial. Lo que más admiraba de sus trabajos era siempre tirar para su lado, y después su insistente ética que nunca consideró “carne de noticia” a los protagonistas de todo aquello que escribió, lo cual marco en el mundo. Ryszard Kapuscinski escribió día a día la historia de los de abajo, la historia de los no escuchados, los que solo se utilizaban, de esos escribió para dejarlos en la historia y no en el olvido como se solía hacer.
Fue 1986 cuando Bonn era capital de la República Federal Alemana y lo mejor que tenía era el tren que llevaba a Colonia, entré a una “Brauerei” para luchar contra el frío entre la cálida camaradería que siempre se da en las cervecerías alemanas, y para leer el atado de prensa latinoamericana que llevaba conmigo.
Así, mientras tomaba una estupenda cerveza rubia, leía el último número de “Veja”, la mítica revista brasileña, sin prestar interés al recién llegado el cual se comunico en alemán: “Darf ich bitte…?” para sentarse también a la mesa. El recién llegado se sentó, ordenó una cerveza y de pronto, me preguntó si podía ver el último número de “Análisis” que traía conmigo. Entonces lo observe y al analizarlo caí en la cuenta que tenía un aspecto similar a la de un profesor.
Y no era ni mas ni menos que Kapuscinki De éste había leído “Ebano”, esa recopilación de artículos magistrales, le debo el haber entendido medianamente Angola, Mozambique y Cabo Verde, parte del dolido y sufrido corazón de África, “La guerra del fútbol”, y otros muchos textos que seguía con interés Frankfurter Allegemeine Zeitung, el legendario FAZ, un periódico conservador de un respeto por la información que ya quisieran muchos medios autodenominados “progresistas”. Conversando con éste, me hizo muchas preguntas sobre Chile, se interesó por el esfuerzo que significaba sostener una revista como “Análisis”, y nos despedimos tras darnos las direcciones y los números de fax.
En los años siguientes nos escribimos dos o tres veces, mediante el fax y aunque las cartas eran borrosas, las guarde como gran tesoro.
Volvimos a encontrarnos en el años 2002, ambos como miembros del jurado internacional del Premio Grinzane Cavour, en Turín, Italia. Apenas pudimos escapamos de la parte oficial y para nosotros excesivamente académica del Premio, y nos echamos a andar por Turín, en medio de la neblina de enero, buscando un lugar tranquilo donde beber un vino y contarnos cómo y cuánto había cambiado el mundo desde la tarde en que nos conociéramos. Me hizo narrar varias veces mi visión de la caída del muro de Berlín en el “check point Charlie”, y a mi vez le pedí que se explayara sobre el tema que más le preocupaba: el fin del derecho a estar informados, la manipulación mercantil de la libertad de prensa cada vez más envilecida por el poder de los grandes grupos económicos, y en caso específico de Polonia, la monstruosa convicción de que el capitalismo salvaje es sinónimo de democracia.
La estupenda grapa que nos ofreció en patrón del “Mama Licia” no conseguía alejar el sabor amargo de sabernos testigos del empobrecimiento de la labor informativa, de los profesionales que salen de las escuelas de periodismo cada vez peor formados, de la estupidez de creer que el periodismo de investigación se hace en google, de la prostitución galopante del periodismo y la literatura cuyo único norte es “triunfar”, aunque nadie sepa por qué ni para qué.
El año 2003 Ryszard Kapuscinski recibió el premio Príncipe de Asturias de comunicación y humanidades, y una vez más nos echamos a andar por la ciudad de Oviedo. Recuerdo que encontramos un bar extrañamente silencioso y medio vacío muy cerca de un edificio conocido como La Jirafa, recién habíamos pedido dos copas de vino, cuando una joven periodista lo reconoció desde la calle, entró, y le solicitó una breve entrevista, la cual terminó con: “mis libros no hablan”. La joven periodista que fue entrevistarlo nunca había leído nada del reconocido periodista, tanto así que pregunto de que hablaban sus libros. Kapuscinski entre confundido y algo resentido le respondió de esa manera breve y cortando que sus libros no hablaban. Era ilógico creer que jamás había leído algo de una persona que había vivido e informado los sucesos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX, que había sobrevivido 30 revoluciones y en cuatro ocasiones estuvo a punto de perder la vida, y que además era autor de una veintena de libros de lectura obligatoria para cualquiera que se sienta digno de ser un periodista.
Al año siguiente, en noviembre de 2004, en una helada en Varsovia, yo salía de una radio que, según mi traductora, era la emisora más progresista de Polonia. Había dado entrevista que terminó en una mandada de mierda y suspensión de la entrevista debió a que los que me entrevistaron pusieron sus puntos muy marcados acerca de lo que pensaban de mi país y de cómo Pinochet nos había “transformado”, ya que había salvado a Chile del comunismo y debíamos estar agradecidos. Al instante que salí del la radio llamé a mi amigo Ryszard Kapuscinski pues necesitaba ver la cara amable de Polonia.
Una vez más me habló de la ideologización de todo en nombre de una pretendida libertad que supuestamente es para desideologizar. Esa era parte de la guerra sin soldados que tanto le preocupaba, esa guerra de mentiras para justificar el hedonismo que sostiene a la sociedad occidental, a la cultura de la insolidaridad y del revisionismo histórico.
Después de eso, no volvimos a vernos, nos quedó pendiente una cita para junio de este año, en Turín, a la que acudiré y con el recuerdo de mi amigo Ryszard Kapuscinski caminaré hasta llegar la lugar preciso para beber un vaso de vino y hablar delo que solía conversar con mi gran amigo. Y mi amigo dirá: “Su historia es muy trágica, pero el hecho de que esa gente sobreviva y sepa reírse, nos dice que tienen un alma maravillosa”. Eso dirá mi amigo, el Maestro Ryszard Kapuscinski.


lunes, 2 de noviembre de 2009

Ejercicio 24

Una historia de mentiras
El fabulador, ¿Qué no inventó?
La historia de Stephen Glass, un joven periodista que su afán de tener siempre la mas entretenida noticia lo llevo a un sinfín de mentiras.







Stephen Glass, tan sólo a su veinte y cuatro años cometio un gran error durante los años 1995 y 1998 que trabajo para la prestigiosa revista “The New Republic”, en los Estados Unidos.
Glass podría ser considerado un buen periodista, debido a que sabia como envolver a los lectores y atraparlos en las historias creando así retener totalmente su atención. El problema con este polémico personaje fue que se olvido del valor fundamental de todo periodista, nunca mentir, y esto lo llevo a ser el perfecto ejemplo de un mal reportero, al que uno jamás debe imitar.
La mayoría de articulos que este ingenioso joven escribió fueron puras mentiras creadas en su cabeza que la verdad eran muy creativas y coherentes, quizá ese sea el motivo por el cual la revista confió a ciegas en él dejándole publicar todo lo que brotaba de su cabeza creyendo que todo lo escrito tenía una previa investigación y observación. Durante sus cuatro años dentro de la revista creo artículos muy relevantes como “ Hazardous to Your Mental Health" (peligros para tu salud mental), “Spring Breakdown” (Fin de Primavera), "Peddling Poppy" (Trafico de adormidera), entre otros. Pero fue en el año 1998 cuando decidió inventar una historia llamada: "Hack Heaven" (Paraiso de Hackers), en la que contaba que un niño de tal solo quince años era un hacker brillante el cual había logrado entrar al sistema de una empresa llamada “ Jukt Micronics” y le estaban dando muchos beneficios para que dejara de hacer eso y no los llevara al ruina. Esta historia fue otra mas de las mentiras de Glass, la cual condeno a la prestigiosa revista donde trabajo a disculparse públicamente por el sin numero de artículos falso que publicó ya que debido al incidente con la ultima historia que voló de la mente de Glass se requirió hacer una investigación de todo lo que escribió para la revista en este lapso de tiempo y se llega a concluir que 27 artículos de los 41 escritos no contenían información fundamentada, y por lo tanto fueron considerados falsos. El joven periodista fue expulsado de la revista para siempre por las faltas graves cometidas, cerrándole así todas las puertas a otras revistas ya que este caso fue algo publico a nivel mundial.Años después Stephen se recibió de abogado y tiempo más tarde publico un libro llamada “El Fabulador Glass”, donde cuenta la historia de un joven periodista que invento un sin numero de artículos publicados en “The New Republic”, creando así una autobiografía de si mismo.